¿Cuál Será la Próxima Primicia de Cárdenas?

Desde mi último comentario a finales del 2014 he pasado un tiempo más bien de espera de algún acontecimiento significativo que ocurriera en la isla que pudiera considerarse como parte del plan de Dios encaminado a la liberación de nuestro país, algo sobre lo que venía haciendo énfasis en los últimos artículos.

Para los que entran al sitio por primera vez, ese es el tema principal alrededor del cual giran mis comentarios, en la intervención de Dios en el problema cubano una vez que todos los esfuerzos por lograr su liberación de las garras del comunismo han fracasado, siendo una realidad, a mi modo de verla, que todo acuerdo entre gobiernos solo contribuirá a fortalecer en el poder a quienes, mejor posicionados aún, continuarán haciendo del pueblo la masa esclava manipulada según sus intereses. Si confieso que he estado esperando porque suceda algo es porque no he considerado darme por vencido en la creencia de que llegará ese momento tan anhelado por nuestros hermanos, momento en que la liberación definitiva de nuestra nación sea un hecho consumado gracias a una intervención directa de Dios.

Es por eso que cuando se va acercando un 24 de febrero, sobre todo en estos últimos años, revivo con más intensidad el recuerdo de aquel día hace ya treinta y dos años, cuando vi claramente que llegado un momento de nuestra historia Dios asumiría el control absoluto de la situación de nuestro país. En la víspera ya de este 24, y sin que ello represente apartarme del tema, es en mi querida ciudad de Cárdenas que siento enfocar la atención, y aunque en el pasado haya hecho referencia a su distinción como ciudad de primicias entre las ciudades de Cuba, esta vez entraré un poco más en detalles. Es un hecho indiscutible que en ella tuvieron lugar acontecimientos que habrían sido un gran orgullo para la propia capital de la república el poderlos haber protagonizado, pero sin embargo son hechos que han galardonado a una ciudad de  provincia, nuestra querida Cárdenas.

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Jehová de los Ejércitos Intercede por su Pueblo

Fue a principios de septiembre pasado que invité a unos cuantos familiares a nuestra casa para hacerles un breve recuento de mis experiencias sobre Cuba y sobre la forma que éstas habían ido tomando para esos días, también les comenté sobre los anuncios que pensaba hacer. Entre ellos se encontraba el calendario  que daría a conocer y el llamado al día del arrepentimiento y el perdón que también debía anunciar. No quería que lo supieran cuando alguno de ellos lo viera ya publicado o que les llegara por terceras personas. Podía haber desacuerdo en cuanto a su publicación pero yo estaba seguro que lo debía hacer, un día más o un día menos, pero lo publicaría y así fue que el primer anuncio salió publicado el 20 de septiembre.

No hace ni una semana que uno de mis primos que había estado presente en dicha reunión me llamó para ver si podía venir por acá esa noche para orar por ese día que esperaba y el cual se había quedado en su mente desde entonces, el 25 de noviembre, el que había sido señalado como del arrepentimiento y el perdón. Eran casi las diez cuando llegó después de esperar a que su hermana saliera del trabajo pues ella quería acompañarlo para unirse a nosotros en la oración.[Leer Más…]

El Día Que se Llevaron a Elián Gonzalez

Hoy es Viernes Santo, como lo era también aquel 21 de abril del año 2000, cuando desde temprano mi esposa y yo habíamos decidido que esa noche iríamos a unirnos al grupo que todos los días se reunía en las cercanías de la casa de la familia del niño Elián Gonzalez en el noroeste de Miami. Desde finales de noviembre que habían rescatado al niño esa era la noticia que más ocupaba todos los medios.

Ya habíamos ido en otras ocasiones, pero aquel día precisamente, y a modo de oración, había estado repitiendo en mi mente los versos del Salmo 23. Mientras lo hacía iba pensando en Cuba y en las tantas tragedias que se habían enfrentado en el pasado y que tanto blanco habían hecho en las familias cubanas. Así fue que comencé a sentir aquel salmo como algo nuestro, al tiempo que me venía a la mente la letra de nuevos versos, y para impedir que se me escaparan tomé papel y lápiz y comencé a escribir. Al poco rato ya tenía lo que era para mí la versión cubana del salmo 23. Antes de salir para unirnos al grupo me fui a sacar un paquete de copias que repartimos aquella misma noche entre muchos de los presentes. Hasta nuestro hijo de diez años nos acompañaba con su paquete de hojas repartiendo entre la multitud.[Leer Más…]