Rompiendo con la Esclavitud

(Viene de ….)

Es aquí que comienzo narrando los hechos a partir del momento en que tomé la decisión de abandonar Cuba, sin hacer mención aún a las razones que me llevaron a tomar dicha decisión, las que iré compartiendo más adelante según sea necesario mencionarlas.

Año 1980, Ciudad de Cárdenas.

En Mayo de 1980 trabajaba en la brigada No.14 de la Empresa Nacional de Geofísica (ENG), conocida por todos por la brigada del petróleo, ubicada al oeste de Cárdenas, ciudad donde residía. Esta brigada fue la primera a que fui asignado en 1977 una vez graduado de la universidad.

Había sido a principios del mes de abril que miles de cubanos se habían refugiado en la Embajada del Perú buscando una vía para salir del país y para mediados de mes además había comenzado el Exodo del Mariel hacia Estados Unidos. Fue en medio de esa atmósfera tan convulsa y nada común que vivía la nación que llegó a la brigada una notificación informando que todos los trabajadores tenían que participar en los actos de repudio organizados por las autoridades en contra de las familias que habían decidido irse de Cuba que vivían en la misma ciudad de Cárdenas. En ese tiempo yo era el jefe técnico de la brigada y además el único militante de la juventud comunista, organización a la que había ingresado en el cuarto año de la carrera, y aunque allí había un militante del partido comunista decidieron que fuera yo quien organizara el grupo. La tarea sería compensada a los trabajadores como si fuese un día de trabajo. La gente del Partido y de la juventud comunista se encargarían de llevarnos hasta las cercanías de las casas de las diferentes familias frente donde se realizarían los actos de repudio junto con los comités de defensa de la revolución de la cuadra (CDR) y los vecinos que eran capaces de reunir, casi siempre la mayoría, personas temerosas de perder sus trabajos o de ser abochornados en público por no responder al llamado de apoyo a la revolución. [Leer Más…]

Encontré la Luz en Medio de la Adversidad

(Escrito por mi esposa)

Mi padre era un hombre que defendía la justicia social, por lo que se dejó llevar por las promesas de un gobierno que prometía igualdad para todos. Se hizo miliciano. Desde recién nacida,  él estaba casi siempre movilizado y esto duró varios años. Él intentando defender a la patria, mientras su esposa y su hija eran acosadas por un depredador sexual que se metía con frecuencia en el patio del apartamento donde vivíamos, mirando por la ventana y masturbándose. No nos pasó nada pero fue un tiempo muy difícil para mi madre, lo que influyó mucho en sus padecimientos de los nervios de los cuales nunca se recuperó totalmente, ligado a lo que sucedió después.[Leer Más…]